Desde el nombramiento de la nueva ministra de cultura, Ángeles González-Sinde, no he hecho más que leer críticas contrarias a la decisión de ZP. Si bien es cierto que la ya ex presidenta de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España ha tenido un resbalón reciente con "Mentiras y gordas" (que ese es otro tema al que le "meteré mano"), en mi inocente opinión, ha hecho un buen trabajo con la academia.

Hasta hace nada, los españoles nos quejábamos de que nuestros ministros no tienen ni idea del ministerio al cual representan. En su día nos pusieron a un tal Molina, de pelo grasiento y despeinado, con cejas pobladas y más anchas que la m-30 y con un cierto aire despreocupado con el que parece decirle al mundo: "¡No he leído un libro en la vida!". En mi opinión (insisto en la inocencia de ésta tanto cómo en la mía propia), ni semejante personaje, ni ninguno de nuestros anteriores Ministros de Cultura, ha hecho nada para fomentar la cultura, deshacerse de la piratería o igualar las ayudas para todos. De este modo, han desaparecido salas de cine y teatros, el número de espectadores en cine ha bajado año tras año, han aumentado las descargas ilegales, y no hace falta nombrar las numerosas denuncias que han recibido portales como YouTube por exhibir material ajeno, ni la baja calidad de la televisión en estos últimos tiempos.

Ahora nos brindan la oportunidad de tener a alguien que sabe de lo que habla. González-Sinde viene pisando fuerte y en sus primeras horas como ministra ha declarado: "Seamos todos sinceros, ¿para qué necesitamos todos una línea de ADSL de no sé cuanto gigas? ¿Para mandar e-mails?"

En las distintas opiniones de internautas mayoritariamente, he podido leer entre otras cosas, que González-Sinde quiere devolvernos a las cavernas, que el verdadero problema de la cultura de nuestro país no es la piratería, que es culpa de editores y productores. Que nos quieren imponer lo que ver, y cómo no, la ya recurrente teoría de que el cine español no merece ser visto y bla bla bla bla. Y yo añado un dato a eso último. El año pasado, la película más vista fue "El Orfanato", más que "Shrek", más que "Spiderman", y más que ninguna otra. El cine español es premiado cada año con "Leones" en el Festival de Venecia y con "Osos" en el de Berlín. Nuestro cine presente en los festivales de Toronto, Nueva York, Los Angeles, Miami, Londres... Y tenemos ya varios Oscars con apellido español. Aún así, alguno siguen insistiendo en la baja calidad de nuestra ficción cinematográfica. Señores, querámonos un poco más.

Volviendo a leer estas opiniones, me doy cuenta de que los anti-sinde le han visto las orejas al lobo, y saben que nuestra ya Ministra de Cultura, se lo va a poner difícil si quieren disfrutar de cultura gratuita.

Besos,

Gem.