Mis bártulos y yo.
Estamos hechos de lo que nos rodea. Si miramos a nuestro alrededor con detenimiento, siempre encontramos algo de lo que no podemos desprendernos por muy inútil que sea. Una cajita de 'postits' que nunca usas, un cubo de 'Rubick' al que ya no le quedan colores debido al desgaste, un espejo roto aunque con un marco precioso, o la colección de mecheros sin gas. Soy una experta en guardar montones de cosas inútiles. O al menos eso pensaba.
Sorprendiéndome incluso a mí misma, he logrado deshacerme de unos altavoces estropeados, recortes de revistas que me recuerdan mi infancia y pre adolescencia, e incluso algún que otro peluche amado aunque ya desaparecido en un cajón. Así, he logrado reducir mis pertenencias a un par de cajas de cartón. Libros, DVDs y un par de catálogos del Festival de Cine de Sitges en una, y un montón de cosas, la mayoría inservibles, en otra.
Hay que decidir cuándo es el momento de soltar montones y montones de mierda que nunca te han servido y que nunca te servirán. Pensándolo bien, es como una relación que ya terminó. Estuvo bien mientras duró, pero se acabó. Y para que no haya vuelta atrás, lo metes todo en bolsas enormes de basura y lo sacas a la calle. Es una lástima no poder hacer lo mismo con los ex novios, ex rollos o ex algo. Así tendrías la certeza de no poder encontrártelos por la calle o olvidados en un cajón lleno de polvo.
Eso sí, me niego a deshacerme de mi primera cámara de fotos analógica, de mi cinta de cassette con Emilio Aragón en la cara A y Juan Luís Guerra en la B. Me niego a renunciar a una bolsa de plástico de VIPS, a un peón robado de la biblioteca del colegio, o a un cinturón de ‘Bom Bom Chip'. Estoy casada con los recuerdos.
Besos en-cajados.

Cristian dijo
Peón cabezón!!!! yo tengo el negro en la estanteria (L) xDDDDDD
Me alegra saber que está entre tus recuerdos mas preciados ^^
27 Julio 2009 | 11:12 PM